Jueves Santo

Jesús  prepara hasta el último detalle para la cena con sus doce amigos. Él quiere enseñarles una gran lección y dejarles un inmenso regalo, y a través de ellos a todos nosotros.

Cuando Jesús lava los pies de sus doce amigos ¿qué les quiere enseñar? ¿Qué significa lavar los pies? Nuevamente Jesús muestra que no vino a ser servido sino a servir. Gran lección para el que quiere seguir a Jesús, dedicar la vida a entregarse a los demás.

Cuando Jesús reparte el pan y el vino diciendo: este es mi cuerpo, esta es mi sangre, haced esto en recuerdo mío,  ¿Qué regalo nos deja? ÉL sabe que no puede quedarse para siempre como persona entre nosotros, por lo que decide ESTAR REALMENTE en cada sagrario, especialmente en LA MISA.

La última cena es la primera misa de la historia en la que Jesús se convierte en alimento y nos da la gran lección del servicio. ¿Podríamos comprometernos como familia a asistir a misa los domingos?

Ambientación

Se propone decorar la mesa con un mantel blanco. En el centro una imagen de Jesús, una vela, el Pan cocinado en la mañana (si es que se realizó) y uvas. 

Alrededor de ello debe estar la comida de esa noche puesta. 

Al tener todo esto, se reúne toda la familia para recrear la Última Cena.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas

Llegó el día de la fiesta de los panes sin levadura, en que se debía sacrificar el cordero de pascua.

Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan diciéndoles “vayan a preparar lo necesario para que celebremos la cena de Pascua”.

Le preguntaron “¿Dónde quieres que la preparemos?”. Jesús les contestó: “Cuando entren en la ciudad, encontrarán a un hombre que lleva un jarro de agua. Síganlo hasta la casa donde entre, y digan al dueño de casa: “el maestro manda a decirte: ¿Dónde está la pieza en la que comeré la pascua con mis discípulos?” Él les mostrará una sala grande y amoblada en el piso superior. Preparen allí lo necesario”.

Se fueron antes pues hallaron todo tal como Jesús les había dicho y como Él les había dicho, prepararon la Pascua. Al atardecer llegó Jesús con los doce.

Durante la comida, Jesús tomo el pan y después de pronuncia la bendición, lo partió y se los dio diciendo: “tomen, esto es mi Cuerpo”.

Tomó luego una copa y después de dar gracias, se la entregó y todos bebieron de ella y les dijo “esto es mi Sangre, la sangre de la alianza, que será derramada por una muchedumbre. En verdad les digo que no volveré a probar el zumo de cepas hasta el día en que lo beba de nuevo en el Reino de Dios”.

 

Entre todos nos hacemos las siguientes preguntas:

¿Qué representa el Pan, el vino y el lavado de pies dentro de la familia?

¿Qué valor le damos a la misa?